Obra

Cuando se abre el telón de la ciudad...
los árboles lloran, arden, crepitan
las personas se aman, discuten, blasfeman
los semáforos se sonrojan, se precaven, reverdecen
los insectos saltan, pisan, son pisados
la mentira se desmiente, se divulga, se perdona
el silencio se calla, se otorga, se devuelve
las miradas encegecen, brillan, se reflejan
el amor se desnuda, se desduda, se desmuere...
detras de escena nada se hara público.

-La Plata-

Aunque falte alguno

Nos desgrana el miedo de verte feliz,
nos asusta un poco nuestra liviandad
y nos paraliza un hoy que cuesta años,
pero nos mordemos y lo amortiguamos
y aunque me haces falta con tus cicatrices
te regalo el aire para que respires
de mis emociones y mis incoherencias
y te vayas lejos (hasta donde quieras)
y vuelvas cansado, sin ganas, sin visas,
pero con abrazos, pero con abrazos,
porque sin abrazos el tiempo incinera
la piel en los brazos, la sangre en las venas.

Nos abruma el viento torpe del desierto
que arrastra la sombra y esparce la arena
y nos subestima un pasado pensado,
pero nos hablamos y lo desatamos,
y aunque nos perdemos y nos reprimimos
cuando más nos vemos y necesitamos,
siempre está la risa que calma y la prisa
por recuperar el tiempo malogrado.

Nos abarca un clima que nos resquebraja,
nos inquieta un alma que nos amontona,
nos apabullamos para hacernos fuertes
y nos conformamos con volver a vernos
aunque falte alguno.

Te Miro

Te miro con los ojos del viento que te peina la sonrisa
Te miro con la espada con que me haces una marca en la boca
Así es como te miro mientras duermes y no duermes
Así es como el amor se me escapa de los ojos de vida
De los ojos que te doy noche a noche sin descanso…
De los ojos sin pretextos para un no o un parpadeo…
Te miro cuando dices un silencio o una verdad que sangra
Cuando arrojas la esperanza al río como un sueño abierto
Te miro amor, con el amor que me destinas en las manos
Con el sabor a jazmín y vainilla y embarcaciones.
Y si veo que te alejas más te miro y te requiero
Porque me enfermo de tu imagen que no es mía
Porque me escarcho al ver tu espalda allá a lo lejos, llorando.
Entonces te miro ahora que estas cerca de mi sombra
Jugando las razones que nos quedan por vencer,
Te miro cuando el cuerpo te calca la belleza
Y mis manos se desprenden como hojas
Para saberte aún con más certeza.
En fin, te miro como un todo natural
Como una biografía de la suerte
Que nunca dejare de agradecer.

-La Plata-

La partida

Mientras las manos reposan en el paño del tiempo

la vida mezcla las cartas para desorganizar el aire,

reparte picas de despojos y diamantes de agua sucia,

y casi siempre nos esconde el corazon más anhelado

o se queda con el trebol de la suerte nunca vista.

La vida es un partido que se pierde o que se empata

y el desquite es darle soga o un cachito de esperanza.

Otras veces nos da pié y comodines de amor puro

y es preciso aprovecharlos y jugarse lo que queda

para que no existan peros ni rencor por no haber sido.

-La Plata-

Feriado

Hay días de parroquia y soledad,
de plaza Italia, bondi y a girar,
hay días de misterio matinal,
de mágica hermosura y claridad,
hay días de belleza celestial,
de besos con abrazos y además
hay días en que todo sale bien y te quedas
dormida y desvestida en mi sofá.

Perdão

Perdón por indagar en tus destrozos

buscando una razón que me desdude,

por hundir la lanza tenaz de la pregunta

tratando de eclipsar los ruidos viejos.

Disculpa que te deje entre las balas

que caen de los ojos de los cielos,

que te llena las sábanas de abismos

ahogando las palabras y los besos.

Perdón por colgarme en los laureles

del tiempo mas preterito y mas negro,

por dormirme sin cuidar de los embates

del frio en las veredas tiritantes.

Disculpa que haga marcas en tu sombra

queriendo dejar algo para siempre,

que siga mendigando tus respuestas

cuando dices sin decir más de la cuenta.

La Plata

-Para Anita- Tierra donde vivo y donde muero

Cuesta arriba

Si el silencio presiona tanto que no hay respiro

para cambiar el aire sucio de la desdicha,

dire que la huida siempre será un alivio

para exiliar al olvido los pensamientos

Si el presente llega como una tromba

y trae las mismas cosas que da el pasado,

será coveniente rehusarse del destino

para subir la cuesta sin pesos viejos

Si acaso me ven huyendo cuesta arriba

no intenten regresarme del olvido

ni prendan una vela o una esperanza

porque ahora vivo todo lo que he dormido

-La Plata-

Todo esto...

Cinco meses con la calma al pie del tiempo

cinco dedos apretando algo sincero

cinco granos de arenitas movedizas

cinco pasos adelante de las penas

cinco lunas con los ojos bien abiertos

cinco lagrimas de golpe contra el tiempo

cinco muebles que cambiaron de destino

cinco pisos duplicados que bajaron

cinco teclas que movieron las entrañas

cinco besos que borraron las heridas

cinco pulsos que relatan sus relatos

cinco metros de distancia que dan frio

cinco fajos de sueñitos bien despiertos

cinco noches perfumadas de colonia

cinco barcos que embarcaron tantas cosas

cinco cajas de cartón con cosas viejas

cinco nubes que no llueven ni se alquilan

cinco sobres que liquidan los bolsillos

cinco versos que no alcanzan ni mejoran

cinco bolsas con lo nuevo de por vida

cinco esquirlas que no duelen ni desangran

cinco meses con el cuerpo dando el alma

-La Plata-

Insomnio

Pregunta usted por qué

y yo supongo...

será porque allá afuera sigue el baile

porque el horizonte está llegando a las narices

será porque las buenas nuevas están viejas

y aumentan, por segundo, las cadenas

quizas es porque aún falta una palabra

será porque alguien dijo su silencio

tal vez es porque no existe otra piedad

o nunca se abriran las puertas del misterio

será porque perdimos el tiempo y la sonrisa

llenando almanaques, vaciando el alma;

será porque mañana sigue el año

y el sol se va de viaje hasta el otoño

pregunta usted por qué

y yo concluyo...

no se por qué será que son las cinco

y sigo viendo como pasan los minutos

sin dar tregua.

-La Plata-

Regreso

Con urgencia vuelvo a mi para olvidar mi pequeñez

y creerme algo, alguien.

-M. Benedetti-

Uso la velocidad para la fuga

de aquello que por vencido me ha ganado,

digo que si a lo incierto, a lo ajeno

y de pronto me vacio de todo

me rebalzo de nada

que por mucho es poco más que la tristeza.

Utilizo la feroz rapidéz del olvido

para enterrar lo que esta noche resurge

como uña encarnada a los dedos del tiempo

que desconoce la paciencia y se escapa...

pero decido frenar, frenarme de algo

del sueño que corre en este insomnio,

para regresarme del abismo pasajero

que enaniza la conciencia de ser alguien,

ahora que el amor no es un suicidio.

- La Plata -

Por alguna razón

Compré café, cigarrillos, fósforos.
Fumé, bebí
y fiel a mi retórica particular
puse los pies sobre la mesa.
Cincuenta años y una certeza de condenado.
Como casi todo el mundo fracasé sin hacer ruido;
bostezando al caer la noche murmuré mis decepciones,
escupí sobre mi sombra antes de ir a la cama.
Esta fue toda la respuesta que pude ofrecer a un mundo
que reclamaba de mí un estilo que posiblemente
no me correspondía.
O puede ser que se trate de otra cosa. Quizás
hubo un proyecto distinto para mí
en alguna probable lotería
y mi número se perdió.
Quizá nadie resuelva un destino estrictamente privado.
Quizás la marea histórica lo resuelva por uno y por todos.
Me queda esto.
Una porción de vida que me cansó de antemano,
un poema paralizado en mitad de camino
hacia una conclusión desconocida;
un resto de café en la taza
que por alguna razón
nunca me atreví a apurar hasta el fondo.

- Joaquín Giannuzzi -

Todos los automovilistas son mortales

¡Toda la ruta por delante!
De modo que instalo mi cerebro en el pie derecho,
concentro la energía de mi conciencia
y me largo a doscientos por hora.
¡Qué fluída pasión esta que tiendo
entre el espacio y el tiempo!
Pero no tengo pasta de dios vivo
y me aniquilo en una curva.
Recogen mi osamenta como pueden, de a pedazos,
lavan la carretera, vuelve a circular el tráfico
y mientras me reemplazan interminablemente
otros furiosos y mortales consumidores de energía,
la solitaria fotografía de mi cédula de identidad
oscurece y se esfuma en una lejana comisaría
y deja al mundo sin explicación.

- Joaquín Giannuzzi -

Desde ahora, para siempre...

De más esta decir que nunca pensé estar en este sitio

plagado de películas que me miran como hijas

que sonrien y fallecen según su suerte o su desgracia;

por otro lado debo confesar que estoy despierto

más alla del sueño con que salgo al universo,

con la almohada y las verdades marcadas en la frente.

Es importante aclarar que si algo estoy debiendo

es la tercera parte de mi vida al destino que más quiero

al cobijo indescriptible y consecuente de estos dias

que desgaja con dulzura los despojos reincidentes

y de calma llena los rincones olvidados.

Con esto estoy diciendo que no vale otro despiste,

que quisiera seguir camino hasta el penúltimo cigarro

teniendo como escudo esa mirada protectora

ese sueño humano y tierno con quien juego una partida

esa suave y sigilosa sensación del sentimiento.

(La PLata)

¿Qué hago amor?

Qué hago ahora amor, qué...
sin tus pezones alados por la mañana
sin el sudario santo de tu espalda
con estas manos secas por la escarcha.
Qué hacemos amor, qué...
qué hago yo sin esa verdad que deslumbraba
qué hacés vos con los oidos rotos de silencio...
no se si esto sea algo para despues reir,
lo cierto es que hoy, precisamente hoy,
no se qué hacer con el nudo de cosas que me alejan
que me esconden, que me ponen en ningun sitio...
hastiado de creer que mañana es la agonia
y el ahora alguna excusa para sentirte viva...
yo estoy vivo amor, mejor dicho desmuriendo
desmuriendome de a ratos,
de olvidos, de memorias...
desmuriendome en tus besos,
en tus muslos, en tu sombra;
regresando al lugar que siempre quise y quiero.
Qué hacemos amor, qué hago...
decíme qué hacer con estas sábanas que nos rozaban
decíme de dónde me cuelgo tus ojos y tus lunas
de dónde saco hoy las ganas para salir al mundo
si no quiero estar en otro lado más que ahi...
donde todo se borra y nada importa
ahi donde vives y desmuero
ahi amor!
ahi...

(La Plata, 03/02/2008) - En un salón vacio-

La tormenta del tiempo

Cada vez que el viento acecha con la llaga de los duelos
la tristeza nos despierta con el eco del dolor;
ensordecen las ausencias, precipitan los destinos
prolifera la necrosis de los átomos del sol.

Los pronósticos anuncian soledades bajo cero
sobre un suelo árido de oscuras lunas llenas;
primerean los relámpagos a los ruidos secundarios
que avecinan la certeza de otra noche singular.

Los recuerdos pasan camino al corazón desierto
la piel se enarena, se ablandan los ojos y la vida;
cada vez es menor el común espacio sin olvido
donde se suele hallar el alma inmune a los destrozos.

Mientras tanto todo añeja el flujo desnudo, el amor
entonces siempre hay una excusa nueva para huir;
cada vez que el viento acecha con la llaga de los duelos,
para qué seguir buscando ese ojo de tormenta.

- La Plata -

Pal Betito

Ey tu, de sobrenombre de Alberto
de este paisano bohemio y sinceron
mereces cada palabra por cierto
que el manotea de su corazón.

Competencias sanas de ocurrencia barata
con vino, mate, cerveza y cigarro
es nuestra inversión, nuestra moneda en la lata
que prospera en amistad sin desgarro.

Tu tan abrazo, tan oído, tan pañuelo
de aquellas noches de averno y terror.
Tan fielmente al lado de aquellos duelos
tan amigo, tan caballero... tan SEÑOR.

Que tu chantas el talento en cada papelito
que todo lo haces verso y bonito
que te sonrien las muzas, señorito
que total al resto nos cuesta un huevito.

Me contagias tu carcajada a grito suelto
en cada nuestro encuentro.
Que nos damos todo y no pedimos vuelto
que tu cabeceas y yo tiro el centro.

No te olvides cuando puedas
de cantar a mi lado una canción.
Que tu eres las otras 3 cuerdas
LA, DO, SI que necesita este chambón.

XVI/IV/ 08

En la sombra de alguien

Alguien habrá en el espacio vacío de mis sombras

estará jugando con los sueños entusiastas de mi insomnio

perderá las ganas al ver que estoy en el menguante cuarto oscuro

y se irá a vivir a otra sombra sin pretextos ni permisos;

porque esta niebla habita en el rincón ahogado en el naufragio

se acurruca en la mitad doliente y desangrada de los dias

persiste y se resiste a salir de su propio apagón iluminado

entonces, ya nadie se dá cuerda para entrar en la penumbra.

Alguien volverá buscando sus restos de cosas olvidadas

devolverá el misterio opáco descubierto entre despojos

resconstruirá su imagen, sus ecos, para ingresar al mundo

entonces sí podrá mirarse unánime y docil en su espejo;

porque esta noche aparte, aparta al dia del recuerdo nuevo

construye un muro fértil que desprende la carne desvivida

perfuma la verdad con el barrial teñido de impurezas

cumple años de esperpento, con la boca llena de silencios.

-La Plata-

Ahora y luego

Ahora que la lluvia es una victoria,

Voy a poner todo el destino ante tus manos

dejaré mi libertad entre tus ojos y los míos

soltaré al aire otoñal los sueños nuevos

me sentaré al costado de tus latidos ritmicos

tocaré la realidad certera de los dias

voy a hundirme en los cristales liquidos del tiempo

iré a forjar la calma de tu más oculta pesadilla

presionare tu pecho anudado por las sombras

ahora bien,

no te quedes en la calle oscura

sentada o de rodillas

alunada o deslunada

cuando la lluvia sea

sin quererlo

un escalón de la

DE

RRO

TA.

-La Plata-

Lo inevitable

Lo inevitable nos espera
paciente, inexorable,

y desesperamos, y nos aniñamos,
y el alma se nos cae por las mejillas…

es que, después de todo,
nunca estamos preparados.

Nosotros

Pimienta en los ojos del que lee,
sonrisas al oído del que habla,
azúcar en la lengua del que llora,
limosna entre los dedos del que canta,

el aroma de un cuerpo en las manos del amante,
el color del destino en los labios de quien odia,
el tacto de los ciegos en la piel del suicida,
el ruido de las armas al borde de la historia,

el implacable hambre que limita provincias,
el maquillaje usado para el que ve de afuera,
las uñas embarradas de los que más trabajan,
los que ya envejecieron y la vieron caerse,

de todos estos tangos: los de Astor,
de todas estas zambas: las del Cuchi,
de todas las deshoras: las primeras,
de todos los destiempos: los ausentes,

la lluvia que se pierde en el desierto,
la guerra que se gana sin la guerra,
el primer ademán que pintó Berni,
el último renglón que borró el viento,

la mierda que nos venden en los diarios,
el precio que pagamos por cobardes,
el agua que bebemos para ahogarnos,
el sol que es la energía y nos perfora,

insurrecciones y muertos de miedo,
revoluciones hechas en ojotas,
inquisiciones siglo veintiuno,
contradicciones públicas, gratuitas,

el capitán del barco en el naufragio,
la sensación de asfixia en la tormenta,
el dueño de la tierra en la pueblada,
el vacío que crece en la miseria,

este insulto confuso y maltraído,
esta generación degenerada,
este toque de queda al pensamiento,
este indulto impulsivo y desalmado,

la arruga de la frente en la derrota,
el horóscopo leído en diferido,
la extrema unción para los sacramentos,
la flor de ceibo otra vez marchita,

barbarie, demagogia y opulencia,
retórica obsecuente y alfabeta,
el Chagas, el Junín y la pobreza,
el FMI, las elecciones,

el río que transita las entrañas
de los enamorados rozagantes,
los pétalos nadando por el vino,
los granitos de arroz sobre la calle,

el bisturí oxidado por el plasma,
las islas que flotaron en el whisky,
la violencia que es iceberg y es la punta,
el ápice del tiempo: los presentes…

Siempre estamos venciendo la vergüenza,
siempre nos ocultamos de lo mismo,
siempre nos asaltamos, nos mentimos,
siempre decimos “siempre” en demasía,
siempre somos nosotros o ninguno.